LUCIANA AYMAR (LUCHA)
MEJOR JUGADORA DEL MUNDO 2001!!!!
NUESTRO ORGULLO!!!!
DIARIO CLARIN 16-03-2002
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| HOCKEY
S/ CESPED: PURA FE PARA QUE ARGENTINA LOGRE SU PRIMER TITULO "Vamos a jugar y a ganar la final del Mundial" ROSARIO. ENVIADO
ESPECIAL. |
Después
de transformarse en el mejor seleccionado de 2001, Las Leonas tendrán
que empezar a confirmar en esta temporada las razones que las
llevaron a ese lugar que ocupan en el mundo. Más allá de un par de
amistosos en Argentina y de alguna gira al exterior, los dos
compromisos clave llegarán en la segunda mitad del año: del 23 de
agosto al 1° de setiembre defenderán el título del Trofeo de
Campeones en Macao, China, y del 24 de noviembre al 8 de diciembre
integrarán el grupo A del Mundial en Perth, Australia, con la
chance cierta de lograr el título por primera vez en la historia. |
| Sus
favoritos |
UN DEPORTISTA |
| Una
mirada sobre la crisis argentina |
Luciana Aymar y la
crisis de Argentina: "Está muy difícil para todos. Vivimos
con mucha incertidumbre porque nos están manejando nuestras cosas.
Por eso digo que es espantoso lo que le está pasando a la gente que
tiene su plata encerrada en el banco". |
DIARIO LA NACION
7-3-2002

| JUEVES | 7 de marzo de 2002 |
| Autor: Gabriela Padín Losada |
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| La familia es su máximo respaldo |
En la casa de la familia Aymar, en el barrio Fisherton, Rosario, sobraba la alegría. Su papá, René -comerciante-, y su mamá, Nilda -jubilada como profesora de educación física-, no podían ocultar su orgullo por el premio que le entregaron a Luciana. Sus tres hermanos, Fernando Esteban, de 31 años, casado con Soledad; Cintia Andrea, de 27, que indujo a Luciana a practicar hockey y actualmente actúa con ella en la primera del Jockey Club, y Lucas Martín, de 21, también jugador de hockey, comparten esta felicidad y preparan la fiesta de bienvenida para la N° 1, pero el regreso al país aún no tiene fecha porque se quiere quedar para ver hasta el último partido de los varones en el Mundial. "Empezó a jugar a los 7 años en el Club Fisherton", explicó Nilda desde su hogar, y agregó: "Practicó varios deportes: tenis, patín, natación, danza clásica... la verdad, no sé qué fue lo que no hizo. A los 13, pasó al Jockey porque todos los de la familia decidimos cambiar de club". Aunque sus entrenadores siempre le vieron cualidades para destacarse en el deporte que la consagró, su familia prefirió no explotar esto. "De Cintia (su hermana mayor), también nos decían que tenía condiciones y después, por una rotura de ligamentos, las cosas no se le dieron. Yo, lo que destaco -continuó Nilda- es el sacrificio que hace. Levantarse a las tres de la mañana para ir a entrenarse a Buenos Aires es un esfuerzo enorme". Más allá de sus obligaciones como jugadora, Lucha Aymar intenta, en la medida que los compromisos con el seleccionado se lo permitan, cursar la carrera de profesora de Educación Física en el Instituto Privado José de San Martín, de Rosario, en el cual está becada y se le otorga la ventaja de rendir como alumna regular, aunque muchas veces no pueda asistir a las clases. De todos modos, la carrera se hace lenta. Pasó a tercer año, pero todavía debe muchos exámenes. "Nosotros le insistimos para que no descuide el estudio -agregó su mamá-, pero entendemos que ahora no puede con todo". Aunque la necesidad de protegerla les haya hecho no estar muy de acuerdo con sus viajes a Buenos Aires a los 16 años, para integrar el seleccionado juvenil, los Aymar apoyan, con orgullo, la carrera de Luciana desde el inicio. Cuando pueden, la acompañan a los torneos. "Ahora se está acostumbrando, pero al principio, extrañaba mucho", dijo Nilda, que fue la única de la familia que compartió con ella la conquista de la medalla plateada en Sydney 2000. Igual, aunque no estén presentes, Luciana sabe que en su familia encuentra el máximo respaldo. Independientemente de los premios, para ellos, siempre fue la mejor... |

DIARIO CLARIN
| HOCKEY
S/CESPED Aymar N° 1 La volante de Las Leonas fue elegida, a los 24 años, como la mejor del mundo de 2001. Un premio justo para una jugadora diferente, que desde hace cuatro temporadas es figura excluyente de la Selección. KUALA LUMPUR,
MALASIA. ESPECIAL. |
Los indicios eran claros. Las pistas dejaban sus huellas. Los llamados a su Rosario natal, la invitación y el pasaje con destino a Kuala Lumpur tenían una sola explicación: Luciana Aymar se consagraría como la mejor jugadora de hockey sobre césped del mundo en 2001. De hecho, así fue. Por fin, ayer a la madrugada la Federación Internacional de Hockey (FIH) develó la ansiada decisión y ella mostró su humilde sonrisa en el Hard Rock Café de la capital malaya.
Las emociones se multiplicaban. Los minutos se aproximaban al
instante cumbre. Y ella permanecía en las sombras, prácticamente
oculta de la prensa en un rincón porque los dirigentes querían
mantener el misterio hasta el final. Entonces pasaron los videos con
las imágenes de los candidatos en las distintas ternas. Su corazón
se volvía incontrolable. Aunque ella sabía que era la gran
candidata sobre la australiana Nikki Hudson, la japonesa Sashimi
Iwao, la ucraniana Tetyana Kobzenko, la rusa Marina Tchegourdaeva y
hasta la propia Cecilia Rognoni, su compañera en la Selección
argentina, no podía desatar sus emociones hasta el momento
indicado. Y ese momento llegó. Y ella subió al escenario. Y los
aplausos y los flashes la castigaron con el más dulce de
los tormentos. Apareció la muy elegante holandesa Els van Breda,
presidente de la FIH, y le entregó el trofeo que desde el sábado,
cuando regrese a su Rosario, ella colocará en la repisa de su
habitación, entre el resto de los premios ganados desde que a los 8
años tomó un palo de hockey por primera vez pero muy cerca de las
dos medallas que más quiere: la de plata de los Juegos Olímpicos
de Sydney y la de oro del Trofeo de Campeones del año pasado. |
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| Qué
se dijo |
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VANINA ONETO
(delantera de Las Leonas) |
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6-3-2002
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